La paz frente a las tres Colombias.

 
 
Desde el punto de vista económico, social y territorial nuestro país es en realidad varias Colombias, la primera es la que llamaremos la Colombia superpoblada, la segunda la Colombia regional y la tercera la Colombia rural. El primer país, la Colombia superpoblada, concentra de 20 millones de habitantes focalizado en 15 ciudades. Este país que vive entre trancones e inseguridad, tiene índices de desempleo 11% o menos, casi todas las personas tienen servicios públicos, (en algunas ciudades hay mínimo vital de agua), hay escuelas más o menos suficientes, la salud funciona mal pero las personas luego de procesos dispendiosos y a veces traumáticos la obtienen y un 20% de los jóvenes llegan a la universidad. Lo que pase en estas ciudades y sobre todo en las cuatro principales es noticia, esta Colombia es la que elige al Presidente, de aquí salen la mayor parte de los senadores y son estas ciudades las que concentran la mayor actividad económica e industrial. 
 
Hay otro país al que llamaremos Colombia regional, que son cientos de municipios casi todos aledaños a la Colombia súper poblada o ubicados sobre sectores de la región Andina, el Caribe y el Occidente. Estos municipios no tienen las  condiciones de vida de las grandes ciudades, (por ejemplo en Armenia el desempleo pasa del 15%) pero son aceptables.  
 
No diremos ahora que se vive muy bien en la Colombia súper poblada ni en la Colombia regional, los niveles de desigualdad son altos y tienen problemas complejos, pero comparadas con el resto del país están mucho mejor.
 
Hablemos del tercer país, a este lo llamaremos la Colombia rural,  esta suma unos 7 millones de personas que habitan en veredas y corregimientos de unos 300 municipios muy apartados de las otras dos Colombias. Esto pequeños municipios están principalmente en todo el sur del país, la Costa Pacífica, la Amazonía, la Orinoquía, regiones como el Atrato – Gran Darién, el Catatumbo, buena parte del Cauca, Nariño, Huila Putumayo, Caquetá, el Magdalena Medio, amplias regiones de Antioquia,  zonas muy deprimidas de todo el Caribe por ejemplo en Córdoba, Magdalena, toda La Guajira, Montes de María entre otras. Esta es la Colombia más segregada, aquí es donde se ha presentado la guerra, donde entra la gran minería y la minería ilegal, la ganadería extensiva, los monocultivos extensivos y donde se deforestan unas 112.000 hectáreas de bosque y selva por año. Es aquí donde han ocurrido las masacres, donde hay hoy cerca de 100.000 hectáreas de cultivos ilícitos (porque muchas veces son los únicos rentables) y donde operan las bacrim y las guerrillas. De aquí han salido los 6 millones de desplazados y la mayoría de los 220.000 muertos que ha dejado el conflicto.  En esta Colombia rural no hay servicios públicos, sólo el 1% de los jóvenes llega a la universidad, los niveles de desempleo llegan hasta el 70% casi todo es informal, y de la salud ni hablemos. Pero paradójicamente en esta Colombia rural es donde está la mayor riqueza ambiental y cultural del país; es aquí donde están las reservas de agua, las grandes selvas, los parques nacionales, las inmensas ciénagas, en otras palabras la mayor parte de la biodiversidad de Colombia está aquí. Es en este país rural donde aún se preservan casi todos los patrimonios culturales del país, es decir de donde surge nuestra identidad y como si fuera poco, es de esta Colombia rural de donde han salido nuestros medallistas olímpicos. Caterine Ibargüen de Apartadó, Yubején de Chigorodó, Ingrit del norte del Cauca, Oscar Figueroa de Zaragoza Antioquia.
 
Es en la Colombia rural donde mueren los niños de hambre como el La Guajira y el Vaupés o donde mueren por enfermedades curables o por tomar agua con residuos mineros como en el Chocó. Este país rural tiene ciudades importantes donde se concentran todas problemáticas sociales como Tumaco, Buenaventura y Quibdó en la Costa Pacífica. Todd Howland de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, dijo en 2012 que "el nivel de pobreza de la población de Buenaventura es una vergüenza para Colombia (…) es similar al del Congo”.
 
Luego de este sencillo y quizá escueto análisis podríamos decir que si tuviéramos que  definir la paz en términos territoriales, esta en concreto es la recuperación de esos 300 municipios donde sobreviven 7 millones de habitantes rurales pero sin que pierdan con ello su acervo cultural, protegiendo sus modos de producción ancestrales y preservando el medio ambiente, las fuentes de agua y la biodiversidad. 
 
La implementación de los Acuerdos de La Habana deberá llevar desarrollo a la Colombia rural, pero no sólo hablamos del desarrollo del cemento y las vías, hablamos sobre todo del desarrollo rural con enfoque territorial, es decir que tenga en cuenta las realidades culturales, ambientales y étnicas de la gente; que se planifique y ejecute en equipo con las comunidades, que no se menosprecien sus saberes y que los recursos les lleguen directamente  y no se queden en el camino.
 
En la Fundación ACUA llevamos varios años recorriendo la Colombia rural, emprendiendo proyectos productivos con contenido cultural en equipo con las comunidades. Desde nuestra experiencia podemos decir que en este país campesino y étnico tan maltratado y sufrido está la mayor reserva ambiental y cultural de Colombia. No creemos equivocarnos si decimos que el futuro de las grandes ciudades y del país regional está en estas regiones tan deprimidas como maravillosas; esperamos que la paz signifique para ellas su desarrollo integral pero no la disolución de su acervo cultural, acervo que no es solo de ellas, es patrimonio de todo un país. 
 
 

Equipo Fundación Activos Culturales Afro - ACUA

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