La parteria en Francia: las mujeres de las grandes ciudades recurren cada día más a las parteras

 

Tradicionalmente en la historia, las madres parían a sus hijos en casa, con la ayuda de una matrona (mujer experimentada) y de las mujeres de la familia, como lo detallan el ginecólogo Paul Cesbron y la historiadora Yvonne Knibiehler en el libro “El Nacimiento en Occidente” (Albin Michel, 2004). No había ni cesaría, ni anestesia posible: el parto era doloroso y peligroso, puesto que la cifra de mortandad iba del 1% al 2%.

A partir del siglo XXVII, las nobles y las burguesas recurren a los servicios de los cirujanos obstetras, que desarrollan técnicas se intervención: fórceps, cesarías... En paralelo, en 1760 se puso en marcha una extensa formación de parteras con el objetivo de reemplazar a las matronas.

En la época, el hospital es considerado como un moridero donde solo las mujeres más pobres y aisladas iban a dar a luz., Los médicos que pasan de una intervención a la otra sin inquietarse por el tema de la higiene, propagan infecciones, principalmente la fiebre puerperal, que matan entre el 10% y el 20% de las jóvenes madres.

La mejora de técnicas medicinales, más que todo la esterilización, reduce de manera considerable la mortandad en los hospitales a finales del siglo XIX. Durante el periodo transcurrido entre las dos guerras mundiales, en nombre del progreso, las mujeres de las grandes ciudades recurren cada día más a las parteras: el 67% en Paris, en 1939

A nivel nacional, el gran cambio se evidencia en 1952: más de la mitad de las francesas eligen el hospital. Una tasa que pasa del 85% en 1962 al 96% en 1974. Solamente las mujeres de la alta burguesía y de los medios rurales siguen dando a luz en su domicilio. En la posguerra, la mortalidad materna disminuye de forma remarcable: por cada 100 000 nacimientos, se pasa de 81 decesos en el parto, en 1951, a 54 en 1957.

En la casa, el parto sigue siendo manejado en gran su gran mayoría por las parteras. “Es un ente constituido y poderoso a partir del siglo XIX”, afirma Marie-France Morel, profesora y miembro de la Sociedad de historia del nacimiento. Aunque existan todavía en los años 1950 casas de maternidad en proximidades, manejadas por las parteras, en los hospitales los médicos son la máxima autoridad y transmiten el principio de que “dar a luz es una patología”

A partir del siglo XIX la anestesia comienza a ser descubierta. La primera sustancia que se utiliza para apaciguar el dolor es el cloroforma (componente bajo el cual la reina Victoria tiene a su octavo hijo). Mientras tanto, en el mundo anglosajón, la anestesia como la conocemos hoy en día comienza a producirse (protóxido de nitrógeno, éter, cloroformo, escopolamina…). Esto pese a la oposición de la Iglesia católica que defiende el parto natural. Más adelante, en 1980 comienza a ser implementado el uso de la anestesia epidural, utilizada actualmente. Esta anestesia reduce el dolor del parto mientras permite que la madre dé a luz en plena conciencia.  

Hoy en día, el 99% de los partos se producen en los hospitales. El 22% de estos partos son llevados a cabo mediante procesos artificiales: “Los grandes hospitales deben organizarse para evitar QUE haya 20 partos un día y 70 el día siguiente. La expresión “fábrica de bebés” puede parecer demagógica, pero tiene sentido”, estima Paul Cesbon, antiguo jefe del departamento de ginecología de Creil. 

Para reivindicar la intimidad del proceso de dar a luz y todo lo que va más allá de los parámetros de salubridad en este proceso, movimientos militantes quieren reinstaurar el parto a domicilio. Esta práctica se ha venido imposibilitando por causa de las aseguradoras que no la reconocen ni la aceptan. No obstante, un proyecto de casas de partería (opción intermedia entre el parto a domicilio y el hospital), fue propuesto en 1998 y se puso en marcha en 2016.

¿En qué consiste este proyecto? En 2016, después de una resolución del Ministerio de Asuntos Sociales y de la Salud francés, se inauguran 5 casas de partería. En estas casas se hace un acompañamiento personalizado a las futuras madres durante todo el proceso de gestación y parto, siempre cumpliendo la reglamentación establecida por el Código de Salud Pública y asumiendo toda la responsabilidad médica (por lo general, en estas casas se llevan a cabo partos de bajo riesgo). El principal objetivo de las casas es darle un acercamiento más íntimo a la labor de parto y luchar contra la medicalización excesiva característica de los hospitales. Bajo esta modalidad se efectuaron en Francia 5 000 partos en 2016, (0,63% de la totalidad de los partos).

Mundo Rural

  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
  • 11
  • 12
  • 13
  • 14
  • 15
  • 16
  • 17
  • 18
  • 19
  • 20
  • 21
  • 22

Planeta Afro

  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
  • 11
  • 12
  • 13
  • 14
  • 15
  • 16
  • 17
  • 18
  • 19
  • 20
  • 21
  • 22
  • 23
  • 24
  • 25
  • 26
  • 27
  • 28
  • 29
  • 30
  • 31
  • 32
  • 33
  • 34
  • 35
  • 36
  • 37